Semana 27 – Normas de convivencia

Con lo agustete que estaba yo. Con poca barriga, comiendo lo que me daba la gana, con mis clases de gimnasia para embarazadas masoquistas,… y va Dani y le da por crecer.

El viernes tuve la visita mensual con mi OB (ginecólogo), el doctor Van Arsdale. Es un señor mayorcete de unos 60 años que, para mi gusto, abusa del Just for Men y como sabe que no soy americana me habla con onomatopeyas: “and  then you’re gonna do bloooooooooooommmm and splussssssshhhhhhhhhh and everybody will cry, weeeeeeee” (Y entonces harás bloooom y splusssshhh y todo el mundo llorará, weeeee – Esta es la última perla que me soltó refiriéndose al parto). La verdad es que es un señor encantador y majísimo y tiene toda la paciencia del mundo conmigo, que soy bastante preguntona.

Dani saliendo en el momento del parto. (Esto es lo que me imagino yo con la descripción del Van Arsdale)

Dani saliendo en el momento del parto. (Esto es lo que me imagino yo con la descripción del Van Arsdale)

La visita fue bien pero hizo sus cálculos matemáticos de OB, con la cinta de medir y la ecografía, y me dijo que Dani pesaba aproximadamente 1kg 300gr. Y que yo he engordado casi dos kilos en el último mes (más bien en las dos últimas semanas). Así de sopetón. Sin piedad. Y agárrate los machos Paca, que la fiesta no ha hecho más que empezar. A partir de ahora el mostrenco jacetano-manchego que llevo aquí dentro (cuyo latido del corazón tiene impresionado al médico por lo fuertote que se oye, cual “bull in a corrida“) va a crecer a la impresionante velocidad de 300gr. a la semana, lo que significa que todavía me quedan por ganar otros 3 kilos tranquilamente.

Pero vamos a ver por dios…¡SI YA ME TIRA LA TRIPA POR TODOS LOS LADOS! ¡SI MI CUERPECILLO NO DA MÁS DE SI! por más cremas y guarradas que me eche al día, yo estoy convencida de que esto ya no tira más. No puede. Aquí ya no hay más hueco.

Por eso tenemos que llegar Dani y yo a un consenso. Vamos a tener que hacer un acuerdo parlamentario que ambas partes firmemos. Un win-win por el bien de esta nuestra futura familia. Paso a relatar los puntos importantes a consensuar:

REUNIDOS

DE UNA PARTE, Don Daniel Jarne Cano (en adelante Cacahuete), estado civil por determinar, todavía nonato, profesión chupóctero, vecino de Chicago, con domicilio en el útero de su madre

Y DE OTRA, Doña Ana Rus Cano Moreno (en adelante la Preñi), estado civil casada, mayor de edad (física, no mental), profesión incubadora, vecina de Chicago, con domicilio en su casa,

EXPONEN

1.- Que el Cacahuete se abstendrá de pegar patadas en la vejiga de la Preñi pasadas las 12 de la noche y hasta las 7 de la mañana del día siguiente. Este proceso, aparentemente inocuo, molesta también a otras partes ajenas a este contrato, lease el padre de la criatura, cuyo descanso tiene que estar garantizado para que pueda seguir exclavizado, perdón, quiero decir trabajando, y podamos garantizar la compra de pañales en un futuro próximo.

2.- Que la Preñi dará al Cacahuete el chocolate que sea oportuno a fin de garantizar el subidón que le entra al Cacahuete cuando se ingiere esta sustancia. Como contrapartida queda prohibida la mención de palabras como “calorías”, “culo gordo”, “gordopilez” o “grasa corporal” por parte de cualquier miembro de esta nuestra familia.

Dani con 20 años

Dani con 20 años. Ansia viva es lo que tiene este muchacho

3.- Que el Cacahuete dará un preaviso de 3 días cada vez que planifique crecer de forma desmesurada, en vez de hacerlo repentinamente durante la noche, con premeditación, alevosía y nocturnidad. Esta medida se tendrá en cuenta para que la Preñi pueda planificar las visitas a las clases de gimnasia con la mujombre y tenga controlado el dolor de pelvis/piernas.

4.- Que la Preñi no será una burricerda en las clases de gimnasia y hará los ejercicios con calma y con cabeza en vez de sacar la fuerza castellana que la impulsa a hacerlo todo como una bestia parda.

Yo ayer en la clase de la mujombre

Yo ayer en la clase de la mujombre

5.- Que el Cacahuete se compromete a no ponerse en el hueco de las costillas (ese que le mola tanto) a fin de que la Preñi pueda respirar. Este punto del contrato garantizará la supervivencia de ambas partes.

6.- Que la Preñi no comerá más que 3 hojas de lechuga pasadas las 8 de la noche para que el Cacahuete tenga hueco suficiente para vivir en su habitat.

7.- Queda prohibido el uso de la fuerza bruta. Cualquier actividad que implique patadas, puñetazos, hacer así como un gatete por dentro de la tripa o pegarle patadas al marido cuando acerca la oreja será sancionado con:

(a) en el caso del Cacahuete una sesión de ducha (dada su gorrinería y su aversión al agua).

Dani comiendo. Ayy, ¿no es una monada?

Dani comiendo. Ayy, ¿no es una monada?

(b) en el caso de la Preñi con un plato de salmón bien grande (que le he cogido un asquito durante el embarazo… aunque bien pensado, ¿por qué iba yo a pegarle patadas a marido? mmmm, no será por falta de ganas a veces…)

Y leído el presente documento, ambas partes lo firman en señal de conformidad y se comen un bollito para que quede sellado en ratificación de su contenido, haciéndolo por duplicado (el bollito) a un solo efecto en Chicago a 3 de febrero de 2015.

Ana_v2

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