Mes 1 – Agárrate los machos, Paca

Vamos a ver por dónde empiezo. Lo primero de todo, me parece de buen gusto avisar a las que estáis embarazadas y leéis mi blog. Por favor, NO LEÁIS ESTA ENTRADA si no queréis que os entren ganas de poneros en la autovía al grito de “Mátame camión”.

Hemos flipado. Si hago balance del primer mes que hemos pasado con Dani, me dan ganas de llorar. Y es que todo el mundo te cuenta que vas a estar muy cansada y que no tendrás tiempo para nada pero nadie te cuenta porqué. Esos pequeños detallitos que una, al ser madre primeriza, descubre cuando tiene a su cachorro en brazos…

Como siempre aquí estoy yo para hacer justicia, y aquí va mi serie de:

Lo que nadie te contó sobre los bebés y nunca te atreviste a preguntar

1.- Odiarás a otras madres

Si. Cuando tú estés arrastrá, sin depilar, con las cejas como Madonna en los 90 y malcomida porque tu querido bebé decide que tiene hambre cada hora y media, llegará la lista de turno y te dirá: “Uy, pues mi Pedrito duerme 5 horas del tirón“.

Pues ¿sabes qué te digo?, que tu Pedrito y tu os podéis ir a zurrir mierdas con un látigo porque aunque sea verdad, no es necesario que me lo cuentes. Solidarízate con un “Vaya, pobre, no te preocupes que irá mejorando” y sigamos siendo tan amigas, que cuando a una le tocan el sueño no está el horno para bollos.

Por si no teníais en la cabeza las pintillas de Madonna en los 90

Por si no teníais en la cabeza las pintillas de Madonna en los 90

2.- Los bebés hacen ruiditos

Si. Los hacen mientras duermen. Los hacen cuando se quieren tirar un pedo, cuando quieren hacer caca, cuando se estiran o simplemente porque si. Y si tienes un bebé recién nacido y crees que te has librado de los ruiditos… no maja. Que empiezan a hacerlos sobre la segunda o tercera semana de vida.

Y si alguien dice que el suyo no hacía ruidos, tengo que decirle que no es que su bebé fuera un bendito sino que lo que tiene es el sueño muy profundo (lo que considero una suerte. Marido ni se entera, pero yo que soy de párpado fino no pego ojo).

Si, he dormido fenomenal. ¿No me ves qué fresca estoy?

Si, he dormido fenomenal. ¿No me ves qué fresca estoy?

3.- No tendrás tiempo para nada

Y para nada es nada. Yo pensaba que era una exageración, pero es una verdad como un templo. Ahora mismo están mi madre y mi marido en casa y somos tres personas haciendo turnos para cuidarle, pero en dos semanas me quedo sola con el Cacahué y os juro que entro en modo pánico porque no sé cuando ni cómo me voy a apañar para ducharme. Ayer sin ir más lejos, mientras estaba sola con el niño, me entraron ganas de ir al baño y mientras hacía mis cosas a este le dio por ponerse a llorar (que madre más mala soy, que me da por ir a liberar a Willy cuando sé que le toca comer. A quién se le ocurre).

Sólo puedo decir que me puse a gritar: “Tranquilooooooo Daniiii, que ya va mamáaaaaaaaaaaa” y claro, me quedé a medias. Luego si lo piensas no había necesidad ninguna de agobiarse, pero debe ser el instinto maternal.

 4.- Aplaudirás cuando veas caca

Ver caca es una de las mayores alegrías que te dará la vida cuando tengas a tu bebé. Vuelvo a avisaros a las recién paridas: al principio llenan pañales después de cada toma peeeero… no os confiéis pensando que esto no os va a pasar. Empiezan a hacer caca cada más días sobre la segunda o tercera semana.

Nosotros, tres adultos hechos y derechos, hemos llegado a aplaudir mientras bailábamos el Hava Nagila al ver un pañal llenico después de que Cacahué se pasara cuatro días sin soltar lastre.

También descubrirás que tus conversaciones en pareja se han vuelto escatológicas: “Nene, ¿cuánto hace que no caga?” “¿Fue ayer o antes de ayer?” “Hoy ha estado pedorreando como una metralleta, hoy caga seguro”.

¿Ven mis ojos lo que creo? Siiii! Una zurraspa!

¿Ven mis ojos lo que creo? Siiii! Una zurraspa!

5.- Todo lo anterior te importará muy poco…

…cuando tu pequeñuto te eche una de esas sonrisas que hacen que mueras de amor y cagues corazones (hoy estamos gorrinos ehhh).

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Bueno, bueno. Parece que esto no está tan mal. Resulta que si lloro me dan de comer. Y encima ¿cómo lo llaman? ¿teta?. Mola bastante. Si me meto la ¿teta? en la boca y estiro y estiro como un chicle la señora esta que se hace llamar mamá grita. Es bastante divertido.

Ana_v2


 

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9 comments

  1. Hola Ana! Antes de nada, Enhorabuena! Dani es precioso!
    Me alegra que hayas vuelto al blog porque me encanta cómo escribes, me rio mucho porque siempre me veo reflejada en todo lo que te pasa y lo cuentas con mucho sentido del humor. Lo que cuentas del primer mes del bebé es tal cual! Es muy dificil hacer cualquier cosa cuando estás sola con él. Yo estoy desarrollando súper poderes para hacer las cosas rapidísimo, algún día hasta me he tragado la comida sin masticar…y en cuanto viene alguien y la coge salgo disparada a ducharme o hacer otras cosas. Un besazo desde Madrid

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  2. Recuerdo la emoción cuando al fin hacía caca, jajaja. Tienes razón, no te lo cuentan… pero es que además cuando te ve jodida y muerta de sueño alardean de sus noches del tirón ayayayay

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