Mes 11 – El pollo gourmet

Estoy metida en un buen lio.

Todo empezó hace algunos meses, cuando el mochuelo empezó a comer comida de persona normal, y no alpiste. Por aquel entonces no sabía lo que se me venía encima y pensaba, ignorante de mi, que eso de alimentar a un pseudo-bebé de 6 meses iba a ser pan comido (nunca mejor dicho).

Así que nos plantamos una vez más en la consulta del Dr. Taxman y le preguntamos sobre la alimentación:

Yo.- Hola Dr. Taxman. Mire, el niño ya tiene seis meses, que digo yo, por lo que veo y por lo que oigo por ahí, que ya habrá que ir dándole cereales y frutas y esas cosas

Dr. Taxman .- Si

Yo.- ¿Si que?

Dr. Taxman .- Que le puedes empezar a dar comida

Yo.- Vale, pero… ¿dónde está esa hojita guay que tienen todas mis amigas en España en la que con una precisión milimetral te dice que tienes que darle 200 ml. de papilla de frutas cada día a la hora de merendar, y que no le des huevo hasta los 10 meses y sólo yema?

Dr. Taxman .-  No sé de qué me hablas. Dale lo que quieras

Yo.- ¿Lo que quiera? ¿Y si le pongo un chuletón? ¿Y si le hago unas lentejas estofadas?

Dr. Taxman.- Mira, si a mis pacientes indios les digo que su bebé no puede comer lentejas me queman la consulta

Si. Ese es mi pediatra (que me encanta por cierto), el pediatra torero.

Al salir de la consulta me di cuenta de que tenía dos opciones: O le pedía a mis amigas alguna de esas hojas mágicas dónde te explican todo fenomenal, punto por punto, o le hacía caso al hombre y empezaba a experimentar con el pollo cual rata de laboratorio. Y como una siempre ha sido de naturaleza caguetosa, me hice con todas las hojitas maravillosas esas en dónde te explicaban con pelos y señales cómo alimentar a un bebé para poner en práctica el modo alimentación made in Spain.

Empezamos como todo el mundo: Cereales, 2 cacitos por la noche, fruta para merendar, puré de verduras para comer,… lo típico.

Una noche, la noche de marras, estaba cenando sentada en el sofá con el pollo en brazos mientras veía Jane the Virgin. Yo siempre he sido muy cocinillas, pero desde que tengo al mochuelo, no me da la vida para cocinar, así que me estaba zampando un sushi. Pero de esos gordacos, rebozados, con gamba y cangrejo y bien de salsa de soja.

De repente miré a Dani sospechando… mmm ¿Con qué está jugando el niñooooo?? Pues si, ahí estaba mi hijo, con medio sushi en la boca relamiéndose y chupando el otro medio que llevaba en la mano. Me quedé muerta. ¡Traidor! ¡¡¡Sólo vienen ocho trozos y te has comido uno!!!

En ese momento, presa de un ataque de madre primeriza, dudé si llevarlo al médico o no. Claro, no es normal que un bebé de 7 meses coma sushi y, para más inri, llore como un gorrino si no le dejas comer más… Pero me contuve y nos quedamos en casa. Como era por la noche me pasé tooooda la noche en vela mirándole los bracitos por si le habían salido ronchas y le salía alguna alergia mientras dormía.

Dani a punto de atacar su fajita

Dani a punto de atacar su fajita

A la mañana siguiente el niño estaba más fresco que una lechuga, lo cual me hizo reflexionar… ¿Qué pasaría si me paso por el forro las hojas de alimentación y experimento con el mochuelo a lo loco?.

A partir de ese momento empezó la fiesta. La fiesta del gordopilismo.

Ayy maaaama, dame pan

Ayy maaaama, dame pan

Tengo un bebé que desde los 7/8 meses come pizza, fajitas, sandwiches, hamburguesa, carne, pescado, tortitas, todo, todo todo.

El sumum llegó el sábado pasado cuando compré unos solomillos de ternera y les eché un chorrito de aceite de trufa. Dani lo miró, lo olió, lo probó. Juro y perjuro que se debió comer como 100 gr de solomillo con trufa blanca. Ole ahí.

Pizza pa mi

Pizza pa mi

Ya lo dije el otro día. No tengo muy claro si lo estoy haciendo muy bien o si estoy firmando mi ruina culinaria, estando abocada a la exclavitud de hacerle comidas gourmet a este pollo exquisito que me ha salido.

Mujer exclavizada que se tiene que hacer los panes y las hamburguesas a mano para que su hijo no la eche de casa

Mujer exclavizada que se tiene que hacer los panes y las hamburguesas a mano para que su hijo no la eche de casa

Ahora el jodío no quiere la carne si no es con un trocito de trufa (que para el que no lo sepa vale 3$ el gramo), los espaguettis con tomate casero, el pescado rebozado con finas tiras de limón confitado y por supuesto, el sushi fresco, por favor.

Ana_v2

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2 comments

  1. Jajaja, me encanta, anda que no te ha salido sibarita!
    Mi nena también es de probarlo todo y siempre ha tenido mucha afición por nuestra comida, pero ella se contenta aunque la cosa no lleve trufa!
    Un abrazo.

    Me gusta

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