Segundo trimestre

Semana 21 (y quizá 22) – Juas juas juas, risa malévola

Hola a todos. Mañana es nochebuena y pasado navidad.Y a nosotros este año nos toca quedarnos en las américas en vez de volver a casa como el turrón.

La verdad es que estamos muertecitos de pena, pero intentamos consolarnos con la cosa de que el año que viene seremos uno más en las fiestas. Además, todo el mundo está muy tristoncillo porque no vamos a España (o al menos eso nos dicen y luego estarán bebiendo champán como descosidos y comiendo cigalas a nuestra salud, bandidos, que sois unos bandidos).

Pero para hacer las fiestas un poco más llevaderas y sentir que estamos haciendo algo especial hemos decidido irnos a un resort de vacaciones navideñas. Si si, cómo lo oís. Aquí hay hoteles dónde van las familias a pasar las fiestas y en dónde todos juntos comen pavo, se ponen chiminos a macaroni&cheese y por la noche juegan al scrabble enfrente de la chimenea. De hecho, hemos contratado un paquete de actividades que incluye (juro que no es broma):

  • Dos noches en una cabaña al lado del lago
  • Cena de nochebuena, Christmas Eve, en un asador de carne
  • Dos entradas para un musical navideño antes de la cena (bueeno, esto podría tener un pase).
  • Un paseo en carro de caballos por el pueblo (estooooo…)
  • Búsqueda del tesoro con los elfos (¿?)

No estoy mintiendo. Búsqueda del tesoro con los elfos en el hotel. Es que os voy a poner el vídeo que he encontrao buscando por internet:

Me da hasta vergüenza cada vez que veo el vídeo.

Así, que como estamos muy involucrados en eso de integrarnos en la cultura americana, allí que nos vamos a ir los dos solicos (o debería decir los tres) a pasar las navidades. Aunque conociendo a los americanos ya os digo yo que solos solos no vamos a estar, que son muy cansinos. Es que es sentarte a leer el periódico o a tomarte un café y enseguida vienen a darte charleta. No tardan ni un minuto en preguntarte de dónde eres, cuántas horas tardas en avión en volar a España y si es verdad que en Europa no tenemos luz ni agua corriente 24 horas del día (¿por qué piensan eso? no tengo ni idea, pero es la tercera vez que nos lo preguntan).

Nuestros futuros compañeros de Scrabble los dos próximos días

Martha y Allister, nuestros futuros compañeros de Scrabble los dos próximos días

 

Para animar un poco el cotarro, que viendo el percal creo que me voy a deprimir y mañana no voy a querer salir de casa, os voy a contar la evolución de Cacahué/Daniel. (¿Os había dicho ya que le vamos a poner Dani? estamos en plena transición intentando dejar de llamarle Cacahuete y llamarle por su nombre, pero es que nos cuesta muchísimo).

Estas últimas semanas me lo estoy pasando teta. Estoy en modo científica loca haciendo experimentos con mi pobre futuro hijo todo el día. Tengo a marido asustado diciéndome que deje de marear al pobre muchacho, que le voy a sacar loco perdío. Y puede que tenga razón.

Yo jugando con Dani

Yo jugando con Dani

Resulta que desde hace unas semanas noto que se mueve un montón. Pero mucho mucho mucho. Y he descubierto que puedo interactuar con él, así que a eso me dedico todo el día. Os resumo mis experimentos:

  • La comida: Va a ser un mamonaco. Por la mañana se debe despertar con hambre y me despierta a mi moviéndose todo el rato a eso de las 8 (mola tener despertador gratis ¿no?). En cuanto desayuno ya se queda tranquilo. He descubierto que le gustan las tostadas con tomate, los Special K y las tortitas, pero pega patadas con los chocokrispis y con las galletas maría. En la comida pasa igual. Vuelve a ponerse loco a eso de la 1 y no para hasta que como. Le gustan los guisos de cuchara, como las lentejas, y la pasta, pero no le gustan los huevos rotos con jamón (este va a salir más americano…).
  • La música: Mientras curro suelo ponerme música clásica (si me pongo Sabina, canto y me distraigo y pierdo el hilo) y lo que hago es ponerle unos auriculares en la tripa mientras yo me pongo otros. Esto le mola bastante, porque noto como se mueve despacito con la música que le gusta y como me aporrea con la que le molesta. Es bien: Mozart, Bach, Verdi, Vivaldi, Debussy,… Es mal: Beethoven y Tchaikovsky. Por cierto, ahora que no hago más que leer artículos científicos os comento una curiosidad: las conexiones cerebrales del feto se desarrollan desde el primer trimestre hasta la semana 28. A partir de la semana 28 todas las conexiones que tenga hechas serán las que tenga durante toda su vida, por lo que yo creo (esto es opinión personal) que no es malo intentar estimularle lo máximo posible poniéndole música, hablándole, etc. Ahora bien, también os digo que lo más probable es que todo esto sean tontunas y que el niño salga de listo como tenga que salir, pero por mi que no quede.
  • El Facetime: Con este me parto. Cada vez que llamo a alguien por el Facetime y suena el pitidito de que está llamando, Dani pega una patada. Más o menos así: ppppiiiiii (patada), ppppiiiiii (patada), ppppiiiiii (patada), ppppiiiiii (patada), “¿Hola?” (no patada).
  • La madre cansina: Ay, ya tengo orgullo de madre y no ha salido. Me creo yo que mi hijo es listismo (no listísimo, listismo del tó). Cada vez que doy un golpecito en la tripa me pega una patada en el mismo sitio en el que doy el golpecito. ¿Será un acto reflejo? Pues no. Dejadme con la ilusión de que mi chico es listismo. No vengáis a jorobar ahora vosotros.
  • La ducha: Esto no le gusta. Es meterme en la ducha y ponerse malo, revolucionado del todo, de un lado para otro. Quién le iba a decir a su abuela la pulcra que le saldría un nieto cerdícola.

Imaginaos como tengo al pobre muchacho. Frito del todo. No hay un rato en el que no esté llamándole, hablándole, con la música puesta, tocándome la tripa,… al final el pobre va a salir saturado. Menos mal que tengo aquí a Marido para poner un poco de cordura.

Pero ojo, que él también se toma la revancha y bien que da la lata por las noches. Ya se encarga él de que su madre se acostumbre a despertarse tres veces cada noche. Debe pensar que necesitamos que nos vayamos acostumbrando a lo que nos espera. ¿Veis como era super listo? ¡si hasta nos educa a nosotros!.

¡Feliz navidad a todos!

Ana_v2

Semana 20 – And Cacahuete is…

Bueno. Madredelamorhermoso. ¿No os da un montón de vergüenza veros después de grabar un vídeo?. Yo es que parezco lela. Prometo y prometeo que este va a ser el primero y el último que subo al blog.

Perdonad, porque estoy desenfocada y todo, pero mira, es que no me puedo tirar toda la tarde haciendo de Spielberg.

Pero vamos a lo importante, si queréis saber qué es Cacahuete, Aquí va:

Ana_v2

 

 

PD: Si alguien quiere la receta del pastel o de cómo hago el frosting que me escriba un comentario. Tengo que decir que había cogido la manga pastelera y la tarta estaba más apañá, pero me he quedado corta y no le he podido hacer dibujitos. Al final he tenido que extender la cobertura.

 

Semana 19 – Preñada=Empanada

Si, he tardado más de una semana en escribir ¿qué pasa?. Aunque no os lo creáis hay semanas en las que no me pasa nada de nada. Todo es monótono: estudiar/trabajar (porque ahora mismo no tengo muy claro si estudio o trabajo), comer, ver el canal de construcción de casas y dormir. La semana pasada fue así. Ni siquiera vinieron las chinas con sus hijos jodeores a la oficina. Estaba todo inquietánmente tranquilo. Tan tranquilo que algo tenía que pasar. Y pasó.

El caso es que el jueves estábamos mi amiga María y yo trabajando tan felices cuando de repente decidimos tomarnos un descanso (normalmente hacemos “descansitos” de media hora por cada 15 minutos que trabajamos) y nos pusimos a mirar entradas para un musical al que teníamos muchas ganas de ir. Después de una búsqueda intensiva a dos ordenadores nos dimos cuenta de que sólo quedaban entradas para el jueves por la mañana y nos dispusimos a sacarlas muy alegremente cuando se me activó una alerta en el cerebro: “esperaaaaaa, ese díaaa tenía que hacer algooooo. Mmmmmmmm ¿qué eraaa?” y entonces me acordé. Tenía la eco de las 20 semanas. Esa que es tan importante, de la que no te olvidas, porque además es en la que te dicen si el bebé es niño o niña.

Entonces, yo que soy muy espabilada y de reflejos rápidos le dije: “No te preocupes, que voy a llamar ahora mismo a ver si me cambian la hora y sacamos las entradas pal musical“.

Dicho y hecho, sin pensarlo dos veces llamé a la consulta, con tan buena suerte de que justo tenían un hueco para mi hoy lunes. ¡Me adelantaban 4 días la eco!. Así que llamé a Marido corriendo para decirle que estaba feliz, que veíamos a Cacahuete 4 días antes. Reproduzco más o menos la conversación:

Yo: -“Diego! que me cambian la hora de la eco al lunes!. Vemos a Cacahué 4 días antes“.

Marido: -“Pero, pero, ¿tu estás tonta? si el lunes estoy en Washington. Porque te recuerdo que trabajo en Washington“.

Yo: -“Ammmmmmm“.

Marido: -“Pero si además te dije que había estado trabajándome al capullo de mi jefe para que me dejara volver el miércoles y estar en la eco contigo. ¡Si me había cambiado los billetes de avión!“.

Demonio mosqueado

Diego hablando conmigo por teléfono

(A estas alturas de la conversación el tono de enfado de Marido iba en aumento y por mi cabeza se pasaban ráfagas muuuuuy difusas de Marido hablando: bla bla bla volverelmiercoles bla bla bla veramihijo bla bla bla ecografia)

Yo: -“Ammmmmmm“.

Marido: -“Anda maja, que ya te vale”.

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii (pitido que indica que te han colgado el teléfono).

Así que volví a llamar corriendo para intentar cambiar la cita otra vez y que no me cayera la del pulpo, con tan mala suerte de que hacía unos minutos le habían dado mi hora anterior a otra preñada.

"¡Asquerosa, devuélveme mi horaaaaa!"

“¡Asquerosa, devuélveme mi horaaaaa!”

En mi defensa tengo que decir que desde hace unas semanas estoy un poco… digamos espesa. Hago cosas rarunas poco propias de mi: he perdido dos chaquetas (perder ropa embarazada es mal porque tienes poca y es cara), me dejé una vela encendida y me fui al quiropráctico, me bajo a la oficina en zapatillas de estar por casa, fui al super a comprar filetes y volví sin los filetes,… Vamos, que fina lo que se dice fina, no estoy.

Yo cuando me dicen algo importante (se ve claramente que soy yo)

Yo cuando me dicen algo importante (se ve claramente que soy yo porque tengo pelete)

Para que Marido me perdonara hice lo que toda mujer hace para que su marido la perdone… Cocinar (guarros, que sois unos guarros). Así que me curré una bandejita de donuts caseros que pa qué os quiero contar. Y les puse mensaje para ver si se le enternecía un poco el corazoncito y me perdonaba.

Y buenoooo, parece que la cosa funcionó a medias. Le gustaron los donuts, pero me sigue mirando con cierto resquemor cuando nos cruzamos por el pasillo. Aunque el jodío no ponía esa cara de resquemor mientras se zampaba los buñuelos, todo sea dicho.

Os dejo una foto de mi obra maestra y de paso os aviso de que mañana colgaré el post de la semana 20 que será… chan chan… ¡un vídeo! Y ¿por qué un vídeo? porque ya sabemos si es un Cacahuete o una Cacahueta y la ocasión es tan especial que bien merece este despliegue de nuevas tecnologías.

Tengo una habilidad con la manga pastelera... (va sin segundas, guarros, que sois muy cochinos)

Tengo una habilidad con la manga pastelera… (va sin segundas, guarros, que sois muy cochinos)

Ana_v2

Semana 18 – Chotunas

El tema de hoy es muy importante. Todos tenemos chotunas, pero cuando estás embarazada tienes muchas más.

Para los que no sepan que es una chotuna paso a definirlo:

def. Chotuna: “También llamado tontunaca. Dícese de ese pensamiento sin fundamento que una persona tiene en su interior, que se repite en bucle y que nunca nunca sucede a pesar de que el individuo que la posee piense que va a ocurrir”.

Por poner un ejemplo de no embarazadas, para que lo entienda todo el mundo. Marido tiene una chotuna mu grande mu grande: Piensa que se va a ahogar mientras duerme. Así, sin más. De repente. De hecho, no puede dormir en habitaciones con la puerta cerrada y últimamente tenemos unas grescas que no veas porque se despierta a las 5 de la mañana “diciendo que se ahoga” y le da la chotuna de irse a dormir al sofá porque dice que “hay más aire en el salón porque la habitación es más grande“.

A ver cómo le explicas a este hombre que no es que sea muy normal ahogarse así, hala, sin ton ni son, en mitad de la noche. Pero es que encima, para colmo, no deja dormir a los demás porque se pone nervioso “porque se está hogando” y empieza a toser y a carraspear para intentar evitarlo, despertando a la parienta (una servidora), que ahora que empieza a cogerle el gustillo a eso de dormir con el bombo le sienta a cuerno quemao.

Eso, muy señor mío, es una chotuna.

Esta es más o menos la cara (de loco) que tiene Diego a las 5 de la mañana cuando se va a dormir al sofá

Esta es más o menos mi cara cuando Marido me dice que se va a dormir al sofá porque allí hay más aire que en la habitación

Pero no os penséis, que los demás estamos libres de las chotunas. Mi madre no puede ver una puerta de un baño abierta, mi padre va a los sitios por el camino más largo “porque es por dónde siempre va” y a mi hermana le dan miedo los pavos reales porque son criaturas del infierno. (Lo siento familia, he destapado vuestros secretos más oscuros).

Mi familia esperándome para comer el fin de semana después de haber leído este post

Mi familia esperándome para comer el fin de semana después de haber leído este post

Para que nadie se ofenda voy a contar mi última chotuna. Resulta que la semana que viene tenemos la fiesta de navidad de la empresa de Diego. Realmente no es una fiesta, es un baile de máscaras, con orquesta, bufet libre y todo el tinglao. Hasta han alquilado el Museo de Ciencias Naturales de Chicago y va a ser allí, con los dinosaurios.

Para que os hagáis una idea (hoy va de cine la cosa), es como las fiestas esas que salen en las pelis en las que ellos van con smoking y ellas con vestidos elegantes, mu guapas, de peluquería y todo. Ilustro más o menos el rollo:

Bruce y Selina, quiero decir, Diego y Ana el viernes que viene

Bruce y Selina, quiero decir, Diego y Ana el viernes que viene

El caso es que el otro día hablando con Marido me di cuenta de que tengo que ir bien presentable. Van a estar todos los jefazos con sus mujeres vestidas de Marc Jacobs y vamos a tener que ir pajareando y hablando de lo mucho que nos gusta Estados Unidos y lo felices que somos y lo guapos que son sus hijos.

Estábamos ahí, preparando la estrategia de con quién teníamos que hablar cuando Marido me dijo: “te tendrás que comprar algo” a lo que yo respondí: “menuda tontería, si casi no tengo tripa, no me pienso gastar dinero en un vestido que luego no pueda usar más“. Además, estaba convencida de que cualquier cosa que tuviera en el armario me iba a servir. Si total, tampoco tengo un tripón.

La cosa se quedó así, pero Marido que es muy listo, se encargó de recordarme periódicamente que fuera de compras para el evento y yo, con cada día que me lo recordaba, me mosqueaba más y más y mi resistencia a comprarme nada ha ido en aumento, hasta que un día explote y tuvimos una bronca en la que juré y perjuré por Cacahuete que no me iba a comprar nada.

Así que hoy, aprovechando que marido se ha bajado al gimnasio, he ido al armario a probarme los tres vestidos de fiesta que tengo aquí.

Madre mía. Me he quedao muerta. Es que parecía una morcilla de Burgos con cualquiera de los tres. Era una mezcla entre una choni y una drag queen marcando tetúmen.

Yo esta tarde

Yo esta tarde

Mi chotuna ha caído por su propio peso. Lo peor ahora es darle la razón a Marido, si es que sobrevive al ahogamiento esta noche.

Ana_v2

 

Semana 17 – Misterio misterioso

Esto es un rollo.

La semana pasada fui al ginecólogo y ni ecografía ni na. Desde la semana 12 no tenemos un retrato de Cacahué y la próxima eco es la de las 20 semanas!

Total, que te pasas dos meses sin saber qué tienes ahí dentro y si encima te pasa como a mi, que no notas nada de nada, ni te crece la tripa, pues es una etapa rara. Sabes que estás embarazada porque te lo dicen y porque si no ha salido es que sigue ahí dentro ¿no?. De hecho a veces se me olvida y estoy a puntito de pedirme un vinito cuando vamos a un restaurante o de pillarme una bandeja de sushi en el supermercado. Pero entonces es cuando mi cerebro salta “Espera, esto no lo podías comer por algo… ¿por qué eraaaaaa? ¿por quéeee? ah, sí, porque estas embarazada”.

Ese aburrimiento del segundo trimestre me tiene loca, pero más loca me tiene el saber de una santa vez qué va a ser Cacahué! Estoy deseando dejar de llamarle Cacahuete, leche.

Todo esto viene porque el otro día me desperté a las 5 de la mañana muertecísima de hambre (fui de guay y sólo cené una ensalada). Fui un poco zombi a la cocina a hacerme un vaso de leche, que es mano de santo para volver a dormirme cuando me despierto por la noche. Estaba esperando a que se calentara la leche en el micro cuando me puse a mirar las ecografías que tenemos colgadas en la nevera.

Y de repente me di cuenta. Lo vi. Vi una pequeña bolita con dos conductos entre las piernas de Cacahué. Era… un huevo! perdón, un testículo para los finolis.

O al menos eso me parecía a mi. No es que yo sea ecografista ni nada pero tuve una revelación divina en ese momento y supe que iba a ser niño.

Vale

Vale, llamadme paranoica pero yo ahí veo algo con una redondez sospechosa

Hoy no me he podido resistir y he decidido averiguar si estoy en lo cierto o no. Para ello he utilizado todos los métodos (nada rigurosos y menos científicos) que he encontrado por internet. Al final he calculado las probabilidades que me han salido. ¡Las apuestas están sobre la mesa señores!

1. Calendario Maya

No tengo yo muy claro que haya que fiarse de unos señores que se comían a los niños que nacían con mucho pelo, pero aún así esta es la tabla Maya para calcular el sexo de tu bebé. Según esta tabla Cacahuete será… ¡NIÑO!

Tabla maya

2. Tabla china

De estos si que me fío, que son mu listos. Van a dominar el mundo en 10 años y mejor llevarse bien con ellos desde el principio. Señores de China, que sepan que me creo a pies juntillas todo lo que ustedes digan. Por favor, denme un buen puesto de trabajo cuando nos invadan.

Según los chinos, que son más listos que un ajo, Cacahuete será… ¡NIÑA! (empezamos bien).

Tabla china3. “Calculadora científica”

En la Web “babycenter” tienen una calculadora, que ellos llaman científica. Básicamente funciona de la siguiente manera: vas contestando preguntas. Cada pregunta está relacionada con un estudio (de esos de la Universidad de Woulcestire, Hammond o Springfield. Vamos, universidades desconocidas para que nunca en la vida puedas comprobar lo riguroso que es el estudio). Cuando has contestado todas las preguntas te dan como resultado aquel que te haya salido más veces. Una de las preguntas que me han hecho es la siguiente. Cito textualmente: “¿Trabaja el padre en un molino de harina o en una fundición?“.

Estooo, guau. Asombrada estoy (ironía).

Según los científicos más expertos del mundo mundial, Cacahuete será… ¡NIÑO!

 

4. Forma de la tripa

Esta es una manera de averiguar el sexo del bebe muy abuelunil, muy utilizada en los pueblos y por esa amiga enterada que según te ve te dice “uy nena, tu tienes cara de que va a ser una chica, si lo sabré yo“.

Según la creencia popular si la tripa está más baja es un niño y si la tienes más arriba o más de pico es una niña.

En este caso y para ser justa voy a concederle un empate porque:

  • No tengo mucha tripa
  • Al principio estaba más abajo y ahora está más arriba. Lo cual quiere decir inequívocamente que Cacahuete es… Hermafrodita.
Vaaale, por clamor popular y presión en las redes sociales pongo una foto del no-bombo con 16 semanas. Hala, desilusión que os habéis llevao

Vaaale, por clamor popular y presión en las redes sociales pongo una foto del no-bombo con 16 semanas. Hala, desilusión que os habéis llevao

Nota al pie de foto: El ginecólogo jura y perjura que ahí dentro hay un bebé.

5. Método de la cadena

Este es un método polivalente, que he utilizado en los campamentos para hablar con los espíritus, para ver si alguien estaba por tí y para acertar quinielas.

¡Cómo no íbamos a usarlo para saber el sexo del bebé! ¡si era evidente que valía también! estábamos muy ciegos.

Para saber si vas a tener un cacahuete o una cacahueta basta con colocar tu anillo de bodas (aquí le damos una vuelta de tuerca porque en el campamento valía hacerlo con lo que buenamente pillaras por ahí) suspendido encima de tu bombo. Pon el colgante en tu otra mano realizando movimientos místicos como si mojaras un churro en el café y extiende la cadena. Si se mueve de lado a lado es niño y si lo hace en círculos es niña.

Según la cadena mágica, versátil y polivalente, cacahuete será… ¡NIÑA! sin lugar a dudas.

Lo que hace el aburrimiento un lunes por la tarde

Lo que hace el aburrimiento un lunes por la tarde

6. Antojos

Otro dicho popular y viejuno dice que si tienes antojos de cosas dulces será niña y por el contrario, si te apetecen más los sabores agrios o salados, será niño.

Por esa regla de tres, y dada mi obsesión con el chocolate con porras (no churros, porras) desde que me quedé embarazada, Cacahuete va a ser… ¡NIÑA! (pero muy niña muy niña, la reina de las niñas).

Ojo a aquellas que no hacen más que comer pepinillos y cebolletas en vinagre, que es significativo. Eso es que lo vuestro será niño y ya sabéis, de lo que se come se cría.

 

Día en que obligué a Marido a traer cupcakes del Magnolia con lluvia y vientos de más de 30 km/h

Día en que obligué a Marido a traer cupcakes del Magnolia con lluvia y vientos de más de 30 km/h

 

Una vez realizados todos los estudios rigurosos sobre el sexo del bebé obtenemos el siguiente resultado:

  • 2 pruebas dicen que será niño (33,33%)
  • 3 pruebas dicen que será niña (50%)
  • 1 prueba no es concluyente (16,66%)

Así que parece que mi inspiración divina la noche del vaso de leche va un poco desencaminada…

¿Y vosotros qué pensáis? La suerte está echada, hagan sus apuestas.

Ana_v2

Semana 16 – De lo que se entera una

Una vez pasado el susto inicial ya se puede contar.

Cómo ya sabéis vivimos en Chicago, y aquí el sistema de salud es muuuy diferente al de España. Para empezar no hay nada público, todos los hospitales y las consultas médicas son privadas, lo que significa que cada vez que vas tienes que pagar. Y mucho. Y mucho mucho mucho.

Para que os hagáis una idea, una visita rutinaria al ginecólogo te cuesta unos 200$, si te hacen una ecografía sube a 850$ y una visita de urgencias al hospital por un poquito de fiebre puede rondar los 4.000$ (si, no me he equivocado, 4.000$ por que te hagan una radiografía, te receten un antibiótico y te manden a casa a las 3 horas. Eso si, te dan un sandwich de pollo y un sprite). Todo esto se complica si tienes un seguro médico, ya que entonces pagas el porcentaje X del porcentaje Y del coste del servicio menos Z de descuento por tu cara bonita.

Marido y yo cada vez que viene una factura del médico: - Haga el favor de poner atención en la primera cláusula porque es muy importante. Dice que… la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte. ¿Qué tal, está muy bien, eh?

Marido y yo cada vez que viene una factura del médico:
– Haga el favor de poner atención en la primera cláusula porque es muy importante. Dice que… la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte. ¿Qué tal, está muy bien, eh?

A mi cada vez que hablo con la señorita amable de recepción de cualquier consulta me recuerda un poco a cuando vas a un mercadillo marroquí o cuando vas a comprar un coche en España: “Esto cuesta 1.000$ pero si me lo pagas ya te aplico el descuento del club de amigos del ginecólogo y te quito un 10% porque es miércoles.” Luego coge la calculadora y se pone las gafas estilo tacañonas del 1, 2, 3 y te dice que son 349,58$. Y lo pagas. Y encima te vas contento a casa pensando que te has ahorrado dinero.

Pues con ese panorama, va y nos dice el médico que tenemos que ir a hacernos el Triple Screening de las narices (del que ya os hablé en un post anterior). Cuando llegamos allí empieza la fiesta: Nos sientan en una sala con una consultora genética experta (viva la titulitis) y nos dice que por un módico precio de 200$ más nos incluye un estudio detallado de 74 anomalías genéticas de las que podemos ser portadores y que podemos trasferir a Cacahuete.

Yo, que he aprendido a desconfiar de los médicos americanos, no dije ni mu pero Marido estaba lanzado, no tenía freno y dijo que ok, que adelante con todo. Ya que estamos embarazados, vamos a tope con pelo y lo que haya que hacerse nos lo hacemos.

Así que después de una hora y dos litros de sangre menos en mi cuerpo (no se si os he dicho que lo de “lo que haya que hacerse nos lo hacemos” es un eufemismo de “cualquier prueba invasiva y chunga que exista para preñadas, mi mujer se la hace”) salimos de la consulta. Ahora ya sólo tocaba esperar los resultados.

Tengo que decir que yo estaba super tranquila porque que yo sepa no tenemos ningún antecedente de nada grave en la familia, así que entenderéis mi sorpresa cuando una semana después sonó el teléfono y la misma consultora experta me llamó para decirme que soy portadora de una enfermedad muy rara y muy grave llamada Síndrome de Bloom. Me quedé blanca. Si Marido era portador también, Cacahuete tenía bastantes probabilidades de desarrollar la enfermedad, por lo que él tenía que ir urgentemente a hacerse las pruebas para ver el riesgo que existía de que nuestro bebé estuviera enfermo.

Llegamos ese día a la consulta un poquillo nerviosos y tras las pruebas nos volvieron a pasar a la sala a explicarnos que este gen se encuentra única y exclusivamente en judíos y en descendientes de judíos. Por lo que yo tenía que ser judía si o si.

Judíos

Mmmm ¿Soy la única a la que esta imagen le parece sospechosa?

 

¿¿?? A ver, que somos de Cuenca, que en Cuenca no hay judíos. Nuestro pueblo es famoso por tener la fábrica más grande de chorizos de toda Castilla la Mancha. ¿Qué digo chorizos? Chorizos, panceta, morcilla, bacon, jamones… ¿Pero qué me estáis contando? ¡si en San Clemente comes chorizo de El Piñonero desde que te salen los dientes!. ¿Y todas las venidas de la Virgen comiendo chistorra?.

Cuando salimos de allí no te creas que me lo creía mucho, así que hice lo que toda persona humana con criterio haría: ir a la wikipedia. Y efectivamente descubrí que esta enfermedad es exclusiva de la etnia judía. Profundizando un poco encontré una lista de apellidos judíos que se habían encontrado en la Península Ibérica tras la diáspora. Y ahí estaban: mis cuatro apellidos paternos registrados en la lista. Como curiosidad diré que sólo hay 3.000 apellidos judíos de los más de 100.000 registrados en España. De hecho ni los apellidos de mi marido ni los de mi madre estaban en esa lista.

La evidencia. Sólo pongo uno, que luego tó se sabe

La evidencia. Sólo pongo uno, que luego tó se sabe

Hoy nos han llamado para decirnos que Marido no es portador, así que podemos estar tranquilos. Cacahuete no heredará la enfermedad, pero me ha dado por pensar que si hubiéramos estado en España ni siquiera nos hubiéramos enterado de todo esto… nos hubiéramos ahorrado la angustia, pero a la vez me quedo con el dato curioso de mis antepasados.

Pensándolo bien puede que lo de mi descendencia judía se viera venir. A ahorradora no me gana nadie (que soy de la virgen del puño, vamos), siempre que me voy de compras acabo comprándome una chaqueta negra (no sé muy bien porqué, siempre pienso que la necesito), sufro por todo mucho, la carpintería se me da fenomenal (me encaaaanta montar muebles de ikea), si tuviera que tener una adicción sería el poker,… pero lo del chorizo es lo que me tiene mosqueada.

Ana_v2

Semana 15 – Qué monos tus hijos pero que se vayan

Pues así, sin comerlo ni beberlo acabo de pasar la semana 15 de embarazo. Mu fuerte, esto está ya hecho. Si me descuido me planto en la mitad de la preñez sin casi darme cuenta.

Y la verdad es que esta semana tengo poco que contar sobre el embarazo porque todo ha mejorado un montón. El sábado estábamos cenando por ahí cuando una amiga me preguntó qué tal estaba, a lo que yo le respondí: “Mucho mejor, ya voy teniendo tripilla y más energía. Esto empieza a molar “, a lo que ella me miró sorprendida y me dijo: “Vaya, es la primera vez que te oigo decir algo bueno desde que estás embarazada“.

Ups. Resulta que estoy siendo una cansina y no me estoy dando cuenta. Debe ser ese humor sarcástico de la Mancha que hace que cuando alguien te pregunta te da vergüenza decir que estás bien o cómo cuando te dicen que estas muy guapa, instintivamente contestas “¿Yo? uy, pues hoy he dormido fatal y se me ha acabado la crema de la cara y me acaba de salir un grano en la nariz“.

Así que voy a intentar ser positiva y contar cosas buenas en el blog sobre arco iris y flores y unicornios, para que todo el mundo esté más contento y más feliz.

Yo (y otra persona) antes de escribir en el blog a partir de ahora

Yo (y otra persona) antes de escribir en el blog a partir de ahora

Con este propósito de mentalidad positiva me fui ayer a la planta 16 de mi edificio en dónde tenemos una sala muy grande en la que hay unas mesas estupendas para trabajar, con máquina de café gratis (café del güeno), vistas al lago y a la ciudad y un maravilloso hilo musical de jazz bajito bajito que no molesta sino que inspira. Un sitio estupendo para concentrarse, porque si me quedo en casa a currar acabo poniendo lavadoras y haciendo la comida entre texto y texto.

Ayer además tuve suerte porque estaba libre mi mesa favorita, la que está enfrente del ventanal chulísimo desde dónde tienes una panorámica de la ciudad y da el solete por la mañana. Pues bien, saqué todos mis bártulos y me los ordené (todos colocaditos como me gusta: el portátil en el atril, los rotuladores a la izquierda, el cuaderno en medio) y me puse a currar feliz de la vida.

El lugar de los hechos

El lugar de los hechos

En esas estaba cuando de repente aparecieron. Hay dos nacionalidades que puedes reconocer por su olor: los indios y los chinos. Los indios huelen a curry picante y los chinos a fritanga del rollito. No es un comentario racista, cualquiera que haya trabajado en PwC sabe que es mejor no ponerte al lado de los indios a trabajar porque te viene el tufillo a curry ya bien temprano a las 8 de la mañana. Y que conste que soy muy fan de la comida india y de la comida china.

Pues bien, estaba en mi momento de inspiración, corrigiendo a toda leche, y aparecieron tres mamis chinas con sus cuatro polluelos de no más de tres años cada uno. Y según aparecen van y ponen “Dora la exploradora” a todo trapo (también hay una tele en la sala) y yo parda de mi pensé: “Bueno, a lo mejor vienen del parque y han pasado por aquí PERO EN CUANTO VEAN QUE HAY GENTE TRABAJANDO SE IRÁN“.

Ay amigos, qué equivocada estaba, resulta que por alguna razón que desconozco los chinos hablan a más decibelios de lo que estamos acostumbrados las personas normoyentes, los no sordos, y las chinas venga a pegar gritos y a reír histéricamente mientras sus hijos, que intuyo debían de haber aprendido a correr hace muy poco, iban pa’rriba y pa’bajo entre el cable de mi portátil y la otra punta de la sala.

A veeeeer Ana, no pasa nada, respiramos y contamos hasta 10 y nos centramos, que hoy hace un día estupendo y has dicho que ibas a ser una tía maja y que el poder del unicornio te ayuda. Entonces les eché una mirada medio sonriente que quería decir “vosotras y vuestros hijos sois muy majos pero necesitamos un poquito de concentración por aquí, ya lo siento” ante la cual me miraron y no dirás que se inmutaron las jodías.

Así que mi mala hostia fue en aumento y cada vez que venía el pequeño corredor hacia el cable del ordena tiraba un poquito, así disimuladamente, no vaya a ser que tropezara “sin querer” y por lo menos sus madres levantaran la cabeza. Pues nada, el chinillo más hábil que Spiderman me hacía la cobra todo el tiempo.

Al final, después de una hora de intentona, tuve que recoger mis bártulos y subirme a mi casa, no sin antes echar una mirada de resquemor a las chinas y jurarles odio eterno.

Pienso usar a mi Cacahuete como arma arrojadiza. Estas tías se van a enterar. En cuanto mi cachorro esté enrrabietao me lo bajo para joderles el capítulo de Dora. Dicho queda.

Todavía no puedo, pero la venganza es un plato que se sirve frío…

Juro y perjuro que os azuzaré a Cacahuete. Que estamos mu locos

Juro y perjuro que os azuzaré a Cacahuete. Que estamos mu locos

PD: ¿No ha quedado un post bonito y positivo? Vaya…

Ana_v2

Semana 14 – Esto no soy yo

Si si, y digo “esto” y no “esta” porque estoy hecha un auténtico zarrio (def. zarrio: Individuo, generalmente niños, mal aseados y mal vestidos). Y es que estar guapa, qué digo guapa, más bien presentable, durante el embarazo es una odisea a la que, todo sea dicho, no sé si tengo fuerzas para enfrentarme.

Hay varias cosas en las que he cambiado en los últimos meses y estoy que vamos, que no me reconozco ni yo. Paso a enumerarlas para regocijo vuestro y muy pesar mio:

  • Poco esclarecía: Estoy pasando una fase. Para los que no seáis castellano-manchego parlantes, decir que “ser poco esclarecío” significa ser guarro. Y es que no me puedo creer que a mi, digna hija de mi madre  (aquella señora que ordena los botes de comida por orden alfabético, que está con la mopa todos los días a las 6 de la mañana y que siempre siempre que te ve tumbada en el sofá te dice “¿Qué haces ahí tirada? levántate, haz algo, limpia algo“) me haya dado por convertirme al cerdicalismo. Al que tengo sorprendido es a Marido, que acostumbrado a sentir el yugo de mi mirada fulminante cada vez que dejaba dos minutos la chaqueta en una silla del salón, me ve ahora como una foca monje tirada en el sofá con una pila de platos por fregar y papelitos de chocolatinas a mi alrededor (si, ¿qué pasaa? ¿qué pasaaa? ehhh). Espero que cuando recobre un poco la energía todo vuelva a la normalidad y eche de la ventana de mi cocina a esa familia de arañas que se instaló en agosto.
Marido haciendo la cena en casa ayer por la noche

Marido haciendo la cena en casa ayer por la noche

  • Ese hambre voraz… Vale, lo reconozco, siempre he sido de buen comer, esto no es nuevo. Lo que si son nuevos son los ataques repentinos de hambre. El otro día volviendo del supermercado detecté con mi super olfato (super poder adquirido con el embarazo) un ligero olor a palomitas. Cuando llegué a casa busqué como una desesperada en todos los cajones de la cocina porque yo juraría que hacía unos meses habíamos comprado un paquete que nunca llegó a ver la luz. Y efectivamente ahí estaban. Las metí en el micro ansiosa por que pasaran los 2 minutos y me abalancé sobre la bolsa. Mmmmmmmmmmmm es que me estaban sabiendo a caviar de beluga. Iba por toda la casa deambulando metiéndome puñaos de palomitas en la boca cuando de repente se me cayó al suelo la bolsa. Juro que la vi caer a cámara lenta mientras yo gritaba “noooooooooooooooooooooo”. Me abalancé como una posesa sobre el suelo y me puse a zampar las que se habían caído como si no hubiera mañana. De repente me di cuenta de lo que estaba haciendo, recobré la compostura, recogí con toda la dignidad que pude las que quedaban y tiré la bolsa a la basura. No sin antes sacar una foto como prueba del delito.
La prueba del delito (si, Diego, estoy en la habitación, no me digas nada)

La prueba del delito (si, Diego, estoy en la habitación, no me digas nada)

Yo en el noveno mes de embarazo si sigo comiendo palomitas del suelo con ansia

Yo en el noveno mes de embarazo si sigo comiendo palomitas del suelo con ansia (Diez chikipuntos al que adivine la película)

  • Lloro. Madre mía qué disgustos que me llevo. Ayer estaba viendo vídeos en Youtube y encontré el concierto que va a dar Sabina en diciembre. Mira, me entró una llorera pensando que no podía ir… de estas en las que no puedes respirar porque se te suben todos los mocos a la nariz y te da hipo. Pero que me tiré como 20 minutos llorando a moco tendido pensando que claro, que llevo desde 1992 sin perderme ningún concierto (ni uno, repito, ni uno) y que claro, que mi madre y mi hermana iban y yo no,… vamos un disgustazo. Aunque pensándolo bien no es raro. También lloro mucho con el anuncio del perro que vuelve a su casa después de estar perdido (es de aquí de los estates), cuando le desteñí a Marido unos calcetines, cuando me equivoco rellenando un formulario en Internet, cuando no les queda helado de chocolate en el supermercado, cuando me salió mal la tarta tres chocolates, cuando me enteré de que la Kate Middleton sale de cuentas el mismo día que yo… Por si a alguno os gusta os dejo el link del concierto, causante de mi desconsuelo:
JOAQUIN SABINA

Pincha en la imagen si te gusta el flaco. Y si vas al concierto, no me lo digas

Y hay miles de cosas más: ahora vivo en mallas, me gustan las aceitunas, hago yoga, maquillaje ¿qué es eso?, como lo que me da la gana, voy al baño cada 5 minutos, el día que duermo del tirón se me escapa la lagrimilla,… pero aún así dicen que merece la pena ¿no?.

Cacahuete, espero muchos dibujos muy bonitos para colgar en la nevera todos los días de la madre.

Ana_v2

Semana 13 – La fiebre de las cajas

Aprovecho mi entrada en el segundo trimestre de embarazo para hablar de un tema super importante: ¿cuándo se puede empezar a comprar cosas para el bebé?

Porque yo creo que una de las cosas más divertidas del preñamiento tiene que ser ponerte a comprar cosas como una descosida para tu Cacahuete.

Con este pensamiento en mente y después de una jornada de lecturas doctorales aburridísimas me puse a echarle un ojo a las cajas esas tipo Nonabox de las que todas mis amigas embarazadas hablaban. Tengo que decir que más de una me ha dicho que es un timo y que no merecen la pena, pero aún así quería ver qué había aquí en USA y, qué leches, que me moría por empezar a comprar cosas y me parecía demasiado pronto para ir al GAP y empezar a fundirme el sueldo de un mes en bodies.

Después de unos 15 minutos ya estaba apuntada a tres cajas. Así, a lo loco. Sin pensar. Me moría de ganas de llegar a casa y tener un paquetito esperando en el buzón con cosicas pequeñicas.

Tres días después de apuntarme ya tenía dos cajas en el buzón. Pongo foto de lo que me han mandado y precio de las cajas para que juzguen ustedes mismas si merecen la pena o no:

The Honest Company

Es la empresa de productos ecológicos para bebés y mamás de Jessica Alba. La verdad es que todas las cosas que había visto en el super olían fenomenal y siempre me quedaba con ganas de comprarme algo, así que cuando vi que tenían cajas de embarazo a 5$ al mes ni me lo pensé (si señor, como lo oís, 5$ al mes, unos 4,5€ más o menos).

Esto es lo que me ha llegado en la primera caja:

Caja The Honest Company

Caja The Honest Company

  • Un pack de pañales monísimos con dibujos de calaveras, animales varios y estampados. Tengo que decir que me han mandado el pack de pañales para niñas… ¿Será una premonición?.
  • Unas toallitas húmedas que no he abierto porque si no cuando llegue Cacahuete van a estar más secas que la mojama.
  • Un pack de miniaturas de sus productos más famosos que consta de:
    • Cremita para las nalgas del bebé (soy fina ehhh, por no decir culo)
    • Jabón de manos de lavanda especial para niños
    • Crema de cuerpo para mamás y bebés
    • Desinfectador de superficies (¿¿?? ¿Hola ke dissshhheee?)
    • Champú suave

 

Walmart

Si, la cadena de grandes superficies también tiene cajas para mamás y a un módico precio de… 5$ al trimestre. Si señor, parece que el tema de las cajitas estas de propaganda están mucho mejor pensadas aquí que en España.

En el caso de la caja del Walmart, me parece menos cuqui que la de The Honest Company pero quizá un poco más práctica. Ya me dirán las que son mamás si tengo razón o no:

Caja Walmart

Caja Walmart

En esta caja vienen:

  • Un chupete de 0 a 6 meses de Nuk.
  • Un pack de toallitas de Pampers. Pampers aquí es lo que viene siendo Dodot en España
  • Un pañal (y sólo uno) de Pampers con dibujos de Elmo.
  • Un porta pañal y toallitas de Pampers bastante mono, pero no se si muy práctico, porque sólo te caben como mucho dos pañales y por lo que tengo entendido el tema de las cacas de bebés es un no parar.
  • Discos de lactancia (digo yo que será útil pero no tengo ni puñetera idea).
  • Un detergente especial para ropita de bebé.
  • Bolsas para guardar la leche materna en el congelador (otra cosa de la que no puedo y prefiero no opinar).

 

A Little Bundle

Por último me he apuntado a una caja que se llama “A little bundle“. Vale esta sí es cara, pago 43$ al mes por ella peeero es una especie de caja para mamás pijas en la que te viene de todo desde juguete hechos a mano para el bebé hasta mantitas y productos ecológicos. Además tiene truco, porque no sólo te mandan cosas para el bebé, también te mandan ropa y varios para la mamá 😀 (¿qué pasa? ¿por qué tiene que ser todo para el niño si todavía no ha nacido? ehh, ehhh).

Esta caja todavía no la he recibido pero os pongo algunas imágenes de lo que suelen enviar para que os hagáis una idea:

Caja Little Bundle monísima de la muerte 1

Caja Little Bundle monísima de la muerte 1

Caja Little Bundle monísima de la muerte 2

LB 3

Caja Little Bundle monísima de la muerte 3

 

Ana_v2